El
gran desarrollo tecnológico que se ha producido recientemente ha propiciado lo
que algunos autores denominan la nueva 'revolución' social, con el desarrollo
de "la sociedad de la información". Con ello, se desea hacer
referencia a que la materia prima "la información" es el motor de
esta nueva sociedad, y en torno a ella, surgen profesiones y trabajos nuevos, o
se readaptan las profesiones existentes.
La dimensión
social de las TIC se vislumbra atendiendo a la fuerza e influencia que tiene en
los diferentes ámbitos y a las nuevas estructuras sociales, produciéndose una
interacción constante y bidireccional entre la tecnología y la sociedad. La influencia
de la tecnología sobre la sociedad ha sido claramente explicitada por
Kranzberg, en su ley sobre la relación entre tecnología y sociedad: 'La
tecnología no es buena ni mala, ni tampoco neutral' (1985: 50), pero esta
relación no debe entenderse como una relación fatalista y determinista, sino
que a nuestro entender nos conduce a nuevas situaciones y planteamientos que
deben llevarnos a través de la investigación y el análisis de sus efectos a
tomar posiciones que marquen el camino y la dirección a seguir atendiendo a la
sociedad que deseamos construir.

